
En Serager, Residencia José Ariño, creemos que envejecer no significa detenerse, sino vivir de forma plena, saludable y con propósito. El envejecimiento activo es mucho más que un concepto: es una filosofía que guía cada una de nuestras acciones diarias. En este artículo, te explicamos qué significa realmente este enfoque y cómo lo ponemos en práctica para mejorar la calidad de vida de nuestros residentes.
¿Qué es el envejecimiento activo?
La Organización Mundial de la Salud define el envejecimiento activo como «el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen».
Es decir, no se trata solo de vivir más años, sino de vivir mejor. De seguir participando en la sociedad, mantener la autonomía, disfrutar de relaciones personales, aprender cosas nuevas y cuidar tanto del cuerpo como de la mente.
Este enfoque rompe con la idea tradicional de que la vejez es una etapa pasiva y dependiente. Al contrario, pone en valor todo lo que las personas mayores aún pueden aportar y disfrutar.
Los cuatro pilares del envejecimiento activo
En Serager, trabajamos el envejecimiento activo a través de cuatro grandes pilares:
- Salud física
- Estimulación cognitiva
- Vida social y participación
- Sentido vital y emocional
A continuación, te contamos cómo fomentamos cada uno de ellos en nuestro día a día.
- Salud física: moverse para vivir mejor
Promovemos el ejercicio físico adaptado como parte esencial de la rutina de nuestros residentes. Cada día, organizamos actividades como:
- Gimnasia suave o rehabilitadora
- Paseos por nuestros espacios exteriores
- Juegos de movilidad
- Actividades grupales con música y movimiento
Estas prácticas ayudan a mantener la fuerza, la coordinación, la flexibilidad y la salud cardiovascular. También previenen caídas, mejoran el sueño y elevan el estado de ánimo. Todo esto se hace respetando los ritmos y posibilidades de cada persona, con supervisión profesional.
- Estimulación cognitiva: mantener la mente despierta
La mente también necesita ejercicio para conservarse ágil. Por eso, llevamos a cabo talleres de estimulación cognitiva de forma regular. Algunas de nuestras actividades incluyen:
- Juegos de memoria, atención y lenguaje
- Talleres de cálculo y lógica
- Lecturas compartidas
- Uso guiado de nuevas tecnologías
Además, trabajamos con materiales adaptados según el nivel cognitivo de cada residente, desde programas preventivos hasta ejercicios para personas con deterioro cognitivo leve o moderado.
- Vida social: vivir acompañado, compartir, reír
El aislamiento social es uno de los grandes enemigos del bienestar en la tercera edad. En Serager fomentamos un ambiente cálido, donde el contacto humano es una prioridad. Organizamos actividades grupales como:
- Juegos de mesa
- Cine fórum
- Celebraciones temáticas (cumpleaños, fiestas locales…)
- Manualidades en grupo
- Encuentros intergeneracionales con colegios o voluntariado
Además, animamos a que cada residente mantenga el contacto frecuente con su familia, a través de visitas, llamadas o videollamadas. Sentirse parte de una comunidad reduce la ansiedad, mejora el ánimo y prolonga la vitalidad.
- Sentido vital: propósito, autoestima y emociones
Una persona envejece mejor cuando siente que su vida sigue teniendo sentido. En Serager, escuchamos a cada residente, conocemos su historia, respetamos sus decisiones y fomentamos que siga sintiéndose útil. Algunas de las acciones que realizamos son:
- Talleres de reminiscencia para reconectar con recuerdos significativos
- Acompañamiento emocional y psicológico
- Participación en pequeñas decisiones del centro
- Apoyo en la expresión emocional (pintura, escritura, conversación)
También ofrecemos espacios de espiritualidad o recogimiento para quien lo desee, y trabajamos mucho la autoestima, especialmente en procesos de adaptación a la vida en residencia.
Equipo comprometido con el envejecimiento activo
Todo esto no sería posible sin un equipo humano motivado y preparado. Desde auxiliares y terapeutas hasta personal médico o de limpieza, todos compartimos la misma visión: acompañar con respeto, empatía y alegría. Recibimos formación continua en envejecimiento activo, comunicación empática y actividades terapéuticas, para poder responder a cada situación con sensibilidad y profesionalidad.
Ejemplos del día a día
- A primera hora, los residentes que lo desean participan en ejercicios de movilidad acompañados de música.
- Después del desayuno, pueden acudir al taller de memoria, donde trabajamos con fichas adaptadas.
- Por la tarde, se organizan talleres de cocina, bingo, pintura o paseos al sol.
- Siempre hay espacios de conversación libre, lectura de prensa o visitas familiares.
Todo esto configura una rutina rica, flexible y estimulante, lejos del estereotipo de pasividad que aún pesa sobre la tercera edad.
Conclusión
Envejecer activamente no es una utopía. Es un derecho y una posibilidad real cuando existe el entorno adecuado. En Serager, nos comprometemos cada día a crear ese entorno: un espacio donde nuestros mayores no solo estén bien cuidados, sino también estimulados, escuchados y acompañados.
Porque envejecer puede ser una etapa llena de vida. Y en Serager, trabajamos cada día para que así sea.