
En Serager, entendemos que la familia es un pilar fundamental en la vida de toda persona, especialmente en la etapa de la vejez. Por eso, uno de nuestros principios básicos es fomentar la participación activa de los familiares en la atención y el bienestar de los residentes. La integración familiar no solo mejora la calidad de vida de nuestros mayores, sino que fortalece su sentido de pertenencia, afecto y conexión con la vida que han construido.
Una relación que no termina al ingresar en la residencia
Ingresar en una residencia no debe suponer una ruptura con la vida anterior, sino una transición acompañada. Muchas veces, los familiares sienten preocupación al tomar la decisión de ingresar a un ser querido en un centro, temiendo que se rompa el vínculo o que el residente se sienta abandonado. En Serager trabajamos para que ocurra justo lo contrario: la residencia se convierte en un espacio donde la relación familiar se mantiene viva, se transforma y, en muchos casos, se refuerza.
Para ello, promovemos una comunicación fluida, transparente y cercana entre el equipo profesional y las familias. Desde el primer día, buscamos que las personas allegadas participen en la adaptación del residente, compartiendo información sobre sus gustos, historia de vida, hábitos, miedos o preferencias. Esta información es clave para brindar una atención verdaderamente personalizada.
Puertas abiertas, corazones abiertos
Nuestro modelo de atención está basado en el principio de puertas abiertas. Las familias pueden visitar cuando lo deseen y participar en la vida diaria del centro. Ya sea acompañando en una comida, sumándose a un taller, asistiendo a una fiesta o simplemente compartiendo un paseo por el jardín, cada visita cuenta.
Además, organizamos actividades específicas en las que invitamos a los familiares a formar parte activa: celebraciones, encuentros intergeneracionales, meriendas, charlas, juegos o actuaciones. Estos momentos compartidos no solo enriquecen la experiencia del residente, sino que también brindan a los familiares la posibilidad de ver a su ser querido integrado, feliz y activo.
El acompañamiento emocional compartido
La vejez, como cualquier etapa vital, presenta desafíos emocionales. La pérdida de autonomía, el duelo por amigos o familiares, o el proceso de adaptación a un nuevo entorno pueden generar ansiedad o tristeza. En estos casos, la cercanía y el apoyo emocional de la familia son invaluables.
En Serager, acompañamos a las familias en estos momentos delicados, ofreciéndoles orientación, apoyo psicológico si lo requieren, y espacios para el diálogo. Creemos que trabajar juntos —profesionales, residentes y familiares— es la mejor manera de afrontar las dificultades y generar entornos seguros y empáticos.
La escucha activa: una vía de mejora continua
Otro aspecto esencial de la integración familiar es la escucha activa. Las familias no son solo acompañantes, sino también agentes valiosos en la mejora del servicio. Por eso, contamos con canales formales e informales de comunicación, encuestas de satisfacción, reuniones periódicas y una política de puertas abiertas para recibir sugerencias, dudas o inquietudes.
Cada opinión nos ayuda a crecer y a ofrecer una atención más humana, cercana y eficiente. Además, sabemos que las familias también atraviesan sus propios procesos emocionales, y por eso buscamos generar un vínculo de confianza y apoyo mutuo.
Un equipo humano que cuida desde el vínculo
El equipo de Serager entiende que el bienestar del residente se construye en red. Por eso, nos esforzamos en cultivar una relación cálida y profesional con cada familia, basada en el respeto, la empatía y la colaboración. Queremos que se sientan parte de esta comunidad, no como visitantes ocasionales, sino como miembros activos del entorno del residente.
En definitiva, integrar a las familias en el día a día de la residencia no es solo una estrategia de atención, sino una filosofía de vida. Porque cuidar no es solo asistir; también es acompañar, compartir, comprender y crear lazos duraderos. Y en Serager, esos lazos son el corazón de nuestro trabajo.