
Elegir una residencia para un ser querido es una de las decisiones más delicadas que pueden tomar las familias. Se trata de encontrar un lugar donde la persona mayor no solo esté bien atendida, sino donde se sienta segura, respetada y valorada. Esta guía está pensada para ayudarte a tomar la mejor decisión posible, conociendo los aspectos más importantes a tener en cuenta.
Piensa en sus necesidades actuales y futuras
Antes de comenzar a visitar centros, conviene hacer una lista de las necesidades médicas, emocionales y sociales de la persona mayor. ¿Necesita ayuda con la movilidad? ¿Requiere atención especializada por algún tipo de demencia como el Alzheimer? ¿Valora especialmente la vida social y las actividades en grupo? Tener esto claro desde el principio te ayudará a descartar opciones que no se ajusten a su perfil.
Valora la ubicación
La cercanía con la familia es clave. Cuanto más fácil sea visitar al familiar, más frecuente será el contacto y mayor será su bienestar emocional. Busca residencias que estén bien comunicadas y permitan visitas regulares, incluso paseos al exterior si es posible.
Comprueba la atención sanitaria
Una buena residencia debe contar con personal sanitario cualificado, presencia de enfermería las 24 horas y fácil acceso a servicios médicos. Infórmate sobre la coordinación con centros de salud, tiempos de respuesta ante urgencias y control de la medicación.
Evalúa las instalaciones
Una visita presencial es fundamental. Observa si las habitaciones son luminosas, si hay espacios comunes amplios y cómodos, si el mobiliario está adaptado, y si las medidas de seguridad (barandillas, suelos antideslizantes, accesos sin barreras) están bien implementadas. El entorno debe inspirar calma y limpieza.
Fíjate en el trato del personal
La profesionalidad es importante, pero el trato humano lo es todo. Observa cómo se dirigen los trabajadores a los residentes, si los llaman por su nombre, si hay sonrisas, paciencia y escucha activa. Pregunta por la formación del equipo, la estabilidad laboral y la relación entre personal y residentes.
Pregunta por la alimentación
La nutrición en la tercera edad es esencial. Infórmate sobre quién diseña los menús, si hay posibilidad de adaptar las comidas a necesidades especiales (diabetes, intolerancias, problemas de deglución, etc.) y si los platos se elaboran en cocina propia o se subcontratan.
Investiga la programación de actividades
Un buen centro no solo cuida la salud física, sino también el bienestar emocional. Pregunta por las actividades diarias: talleres, juegos, música, salidas, celebraciones… La estimulación cognitiva, el ejercicio suave y la socialización son fundamentales para mantener la calidad de vida.
Conoce los servicios incluidos y los costes
Solicita un desglose de lo que está incluido en la tarifa mensual y qué servicios tienen un coste adicional. Asistencia nocturna, peluquería, podología, fisioterapia… Asegúrate de que todo esté claro por escrito y evita sorpresas futuras.
Infórmate sobre los derechos y participación de las familias
Algunas residencias fomentan la participación de los familiares en el día a día del centro, ya sea a través de reuniones, encuestas de satisfacción o grupos de apoyo. Es importante sentir que la familia también forma parte del proceso de cuidado.
Confía en tus sensaciones
Por último, más allá de los datos objetivos, confía en tu intuición. Si al salir de una visita sientes tranquilidad, confianza y empatía por parte del equipo, probablemente estés en el lugar adecuado.
¿Y por qué elegir la Residencia José Ariño?
En Serager creemos que cuidar es un acto de amor. Por eso, en la Residencia José Ariño ofrecemos una atención integral, centrada en la persona, donde cada residente es tratado con dignidad, respeto y cercanía. Nuestro equipo multidisciplinar está formado por profesionales vocacionales que trabajan cada día para garantizar el bienestar físico y emocional de quienes viven con nosotros. Te invitamos a conocernos, visitar nuestras instalaciones y hablar con nuestro equipo. Estaremos encantados de resolver todas tus dudas.
Porque elegir bien es cuidar mejor.