
Una alimentación equilibrada es esencial en todas las etapas de la vida, pero cobra una importancia especialmente crítica en la tercera edad. En Serager, Residencia José Ariño, entendemos que una buena nutrición es uno de los pilares fundamentales para preservar la salud, mantener la autonomía y mejorar el estado de ánimo de nuestros residentes. Por eso, dedicamos una atención especial a cada detalle de la alimentación diaria: desde la selección de ingredientes hasta la personalización de menús, pasando por la presentación y el acompañamiento durante las comidas.
A continuación te contamos cómo enfocamos la alimentación saludable en Serager y qué beneficios aporta a nuestros mayores.
Dietas adaptadas a cada persona
No todos los mayores tienen las mismas necesidades nutricionales. Algunas personas deben seguir dietas hipocalóricas, otras necesitan un aporte mayor de proteínas, y otras presentan intolerancias, alergias o dificultades para masticar y tragar. Por eso, uno de los primeros pasos al ingresar en Serager es realizar una valoración nutricional completa. Nuestro equipo diseña un plan de alimentación individualizado, teniendo en cuenta:
- Patologías previas (diabetes, hipertensión, insuficiencia renal, etc.)
- Estado dental o uso de prótesis
- Capacidad de deglución (presencia o no de disfagia)
- Gusto personal y costumbres culturales
- Nivel de actividad física
Elaboración casera con ingredientes frescos
En Serager apostamos por la cocina casera. Nuestros menús se elaboran a diario con productos frescos, locales y de temporada. Evitamos al máximo el uso de ultraprocesados, fritos o salsas grasas. Las carnes se cocinan a la plancha, al horno o guisadas con bajo contenido en sal. Las verduras se presentan cocidas, salteadas o en purés, y el pescado se sirve varias veces a la semana.
Frutas naturales, cereales integrales, lácteos bajos en grasa y legumbres forman parte del menú habitual. El resultado: comidas nutritivas, sabrosas y equilibradas.
Cinco comidas al día con horarios regulares
El ritmo del día se estructura en torno a cinco comidas principales:
- Desayuno
- Almuerzo a media mañana
- Comida
- Merienda
- Cena
Mantener esta regularidad favorece la digestión, estabiliza los niveles de energía y glucosa y evita pérdidas de apetito. Además, se vigila que la cantidad sea adecuada a las necesidades de cada residente: ni excesiva ni insuficiente.
Texturas modificadas para quien lo necesita
En la tercera edad, muchas personas presentan problemas de deglución (disfagia), pérdida de piezas dentales o dificultad para masticar ciertos alimentos. En estos casos, adaptamos la textura de los alimentos sin perder sabor ni valor nutricional. Elaboramos purés, triturados y alimentos de textura suave o gelatinosa, siempre buscando una presentación atractiva. Esta adaptación permite mantener una dieta completa, evitando riesgos como atragantamientos o desnutrición.
Hidratación constante
Muchas personas mayores no sienten sed con la misma intensidad que cuando eran jóvenes, lo que puede derivar en cuadros de deshidratación. Por eso en Serager fomentamos la hidratación frecuente: ofrecemos agua, caldos suaves, infusiones o zumos naturales entre horas. Además, se supervisa que todos los residentes beban suficiente a lo largo del día, especialmente en épocas de calor o si toman medicación diurética.
Supervisión durante las comidas
Las comidas son un momento social, pero también requieren atención y apoyo. Nuestro personal acompaña a los residentes durante los servicios para:
- Asegurar que comen todo lo necesario
- Ayudar a quienes tienen problemas de movilidad o visión
- Supervisar posibles signos de dificultad al tragar
- Estimular el apetito mediante conversación y buen ambiente
Educación alimentaria y participación
Periódicamente, realizamos talleres y charlas sobre alimentación saludable, en los que participan tanto residentes como familiares. Explicamos la importancia de ciertos alimentos, damos ideas de meriendas saludables y resolvemos dudas. Además, algunos residentes participan en actividades como jardinería o pequeños talleres de cocina, lo que refuerza su autonomía y el vínculo con su alimentación.
Ambiente agradable y personalizado
La presentación de los platos, la iluminación del comedor, la posibilidad de elegir entre dos primeros o dos segundos platos… todo suma. Comer debe ser un momento agradable, que apetezca y estimule todos los sentidos. En Serager cuidamos estos detalles, adaptando también la vajilla o los cubiertos según las necesidades de cada residente (cubiertos ergonómicos, platos antideslizantes, etc.).
Evaluación continua del estado nutricional
El equipo médico y de enfermería realiza controles periódicos para valorar el estado nutricional: peso, índice de masa corporal, análisis de sangre, nivel de hidratación, etc. Ante cualquier señal de alerta, se revisa la dieta y se plantean suplementos si es necesario. La prevención es clave para evitar problemas mayores.
Respeto por las costumbres y preferencias
Cada persona es única, y su relación con la comida también. Por eso, escuchamos las preferencias de cada residente: ¿prefiere fruta o yogur de postre? ¿Quiere pan sin sal? ¿Hay platos que le resultan desagradables? ¿Tiene alguna costumbre religiosa o cultural relacionada con la alimentación? Integrar estos detalles mejora el bienestar y el disfrute en el día a día.
En resumen
La alimentación en la tercera edad no es solo una necesidad fisiológica, sino también un acto de cuidado, respeto y bienestar. En Serager, cuidamos cada detalle para que nuestros residentes no solo estén bien nutridos, sino que disfruten de la experiencia de comer. Una buena alimentación mejora la salud, el ánimo y la calidad de vida.
Porque cuidar también es cocinar con amor, servir con atención y compartir la mesa como un momento de encuentro.
Si deseas conocer más sobre nuestro modelo de alimentación o tienes dudas sobre nutrición en la tercera edad, estaremos encantados de atenderte. En Serager, cada plato cuenta una historia de cuidado.